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sábado, 5 de febrero de 2011

Un psiquiatra para perros

REPORTAJE: MIGUEL IBÁÑEZ - Director del Centro de medicina del comportamiento animal

Un veterinario trata a animales que sufren ansiedad y trastornos obsesivos

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Miguel Ibáñez; la perra Mia; su dueña, Andrea Serrano, y Bernadette Anzola, en el Centro de Medicina del Comportamiento Animal.- BERNARDO PÉREZ

Mia muerde a los otros perros. Aquí, dormitando en la consulta de Miguel Ibáñez, parece tranquila y despreocupada, pero sus amos, la familia Serrano, han tenido que traerla para corregir su conducta. Ha llegado a morder a un humano. Otro can, una reproducción de El perro semihundido de las pinturas negras de Goya, asiste desde una pared al diagnóstico de Ibáñez: Mia sufre ansiedad por haber tenido poco contacto con sus semejantes fuera del albergue en el que se encontraba. Ahora siente miedo y muerde. Los consejos: racionar la atención que se le presta, premiarla adecuadamente, variar su ruta de paseos. En unas semanas veremos cómo evoluciona.

Miguel Ibáñez (Mora de Rubielos, Teruel, 1953), bata blanca, ojos vivarachos, verbo colorido, es etólogo, psiquiatra animal, profesor e investigador de la Facultad de Veterinaria y director de este Centro de Medicina del Comportamiento Animal de la Universidad Complutense. En su época de estudiante, cuando empezaba a extenderse el estudio de la etología en la universidad (la ciencia que estudia el comportamiento animal), fue colaborador de Félix Rodríguez de la Fuente. Ahora, nueve profesionales se ocupan aquí de educar, dar asistencia terapéutica o investigar la conducta de los animales.

Ansiedad por separación del dueño, trastornos obsesivo-compulsivos (la utilización del término obsesivo en animales es polémica entre los especialistas, avisa Ibáñez), agresividad... los problemas pueden ser muchos. Hasta el aburrimiento. "Hace unos meses, una orca en un zoológico japonés trató de salir de su piscina. ¿Cómo un animal acuático puede querer salir de su medio al exterior? ¿Es una forma de suicidio como forma de resolver su situación depresiva?", se pregunta. La posibilidad del suicidio animal es también otra causa de polémica (Ibáñez nunca la rehúye), con muchas implicaciones, incluso filosóficas o religiosas. "La restricción espacial, el hecho de que un animal no tenga llaves para salir y entrar de un piso, en una granja, en un zoológico, es causa principal de problemas, aunque a veces pueden adaptarse. Yo por eso no tengo animales: no quiero coartar la libertad de otros seres".

Para polémica la que suele rodear a los llamados perros potencialmente peligrosos. ¿Culpa del animal? ¿Culpa del dueño? "No es un problema de la raza. Eso sería como el racismo humano, decir que tal raza está incapacitada para tal cosa o para tal otra", explica. "Los perros son todos de la misma especie, todos tienen el mismo tipo de comportamiento y las mismas necesidades. Se considera que un rottweiler o un pitbull son razas peligrosas, pero en realidad es una cuestión de educación", sentencia el veterinario.

Como en los humanos, todo empieza con la educación infantil, en la Escuela de Cachorros. Luego, la educación básica, avanzada y después la fase que denominan -e intentan que las autoridades reconozcan- la de buen ciudadano canino. "Queremos convertir a los perros en buenos ciudadanos, como ya pasa en otros países: el animal entra contigo a cenar al restaurante, se sienta y está a tu lado sin molestar. Si va solo por la calle, queremos que espere a que el semáforo se ponga verde. Esto se hace en países como Alemania, Suiza y en algunos Estados de EE UU. Así, el que quiera tener un perro debe tener una licencia, como para conducir un coche".

Pasadas las Navidades, nos encontramos en un momento delicado: la asociación protectora El Refugio estima que 250.000 cachorros fueron regalados en esas fechas, de los cuales muchos serán abandonados por problemas de conducta. En este centro, en el que también trabaja como colaboradora, Bernadette Anzola, veterinaria especialista en comportamiento animal, ofrecen cursos de seis semanas para aprender a tratarlos y evitar la triste opción del abandono. Ya saben: él nunca lo haría. La primera sesión es gratuita.

"La sociedad trata bastante mal a los animales, como esclavos. Hasta hace muy poco no se les ha considerado como seres que sienten. Hay gente que intenta justificar esto. Pero si un animal es capaz de tener hambre, frío o calor, por qué no va a sentir alegría o placer o tantas otras sensaciones. Cuando, además, se ha demostrado que tienen una anatomía y una fisiología capacitada para ello y comparable perfectamente a la de los seres humanos. Funcionamos de la misma manera".

Por supuesto, Ibáñez se declara abiertamente antitaurino. "Cuando se habla de la lidia, se habla del dolor físico, pero casi nunca del sufrimiento psíquico de un animal al que le sometes a esa tensión, a esa incapacidad de escapar de un círculo. Hay algunos toros que tratan de huir saltando el burladero. Habría que ver cuántos, abriéndoles una salida de la plaza, persistirían en enfrentarse al torero. El 100% huiría. Cuando uno se divierte a costa del sufrimiento de otros seres solo hay una palabra: sadismo".

Cuenta divertido el profesor que incluso ha firmado su particular armisticio con los bichos: "Hasta hace poco intentaba eliminar a los insectos cuando me fastidiaban, pero me dije 'qué falta de respeto hacia estos animales'. Ahora no piso una cucaracha y trato de espantar a la mosca para que salga por la ventana. He empezado a respetarlos y resulta que, de pronto, no tengo problemas con ellos, no encuentro cucarachas ni arañas... Igual es que, a cambio, ellos han empezado a respetarme a mí...", concluye riendo.

fUENTE: http://www.elpais.com/articulo/madrid/psiquiatra/perros/elpepiespmad/20110201elpmad_17/Tes

Un perro es capaz de detectar el cáncer de colon

Esto prueba que la patología tiene un olor específico que puede ayudar a su detección, incluso en las etapas más tempranas

Madrid (EP).- Investigadores de la Universidad de Kyushu, en Fukuoka (Japón), han demostrado que un perro puede detectar, a través de su olfato, el cáncer colorrectal y sugerido que los perros también podrían identificar por el olor los cánceres de piel, vejiga, pulmón, ovario y mama. El descubrimiento se ha publicado en 'Gut'.

El perro utilizado en este experimento se llama Marine, una labradora negra de ocho años de edad a la que los investigadores sometieron a diferentes tandas de pruebas, en las que le pedían elegir entre cinco muestras la que pertenecía a un paciente con cáncer, diferenciándola de las otras cuatro, de pacientes sanos.

A través de una prueba de olor de aliento, el animal escogió la muestra con cáncer en 33 de los 36 intentos. La labradora tuvo incluso más éxito con la prueba de olor de las deposiciones de los pacientes, donde fue capaz de identificar el cáncer en 37 de las 38 veces que lo intentó. El animal logró detectar incluso los cánceres de colon en etapas tempranas, una tarea de gran dificultad.

La biología de un tumor incluye la presencia de un olor distintivo y diversos estudios han utilizado perros para tratar de detectar esta enfermedad.

Según Hideto Sonoda, de la Universidad de Kyushu, "realmente el cáncer tiene un olor específico, pero sus componentes químicos no están claros. Sólo el perro conoce la respuesta".

Los programas de 'screening' para la detección del cáncer de colon a través de la búsqueda de pequeñas cantidades de sangre en las heces sólo detectan la enfermedad en uno de cada 10 casos en etapas tempranas, según los investigadores.

Desarrollar "un olfato electrónico" de perro

Según Sonoda, "sería difícil introducir la detección del cáncer con el uso de perros en la práctica clínica, debido al gasto y el tiempo que se requeriría para educar y entrenar al animal". Además, puntualiza, "la habilidad para olfatear y para concentrarse varía según el perro e incluso, con el mismo animal según el día", ha indicado este experto en declaraciones a la BBC recogidas por Europa Press.

Hasta ahora, se han puesto en marcha algunas investigaciones, aún en fases tempranas, para desarrollar un "olfato electrónico de perro" con potencial para convertirse en un nuevo test para la detección del cáncer a través de su olor.

"Es necesario -dice Sonoda- identificar los componentes orgánicos volátiles específicos del cáncer (olores) que detectan los perros y desarrollar un sensor para la detección temprana de la enfermedad que pueda sustituir al olfato de los perros".

Fuente: http://www.lavanguardia.es/salud/20110201/54110071746/un-perro-es-capaz-de-detectar-el-cancer-de-colon.

domingo, 13 de junio de 2010

«Los animales de compañía son las grandes víctimas del animal humano»

Entrevista | JAvier calleja | Presidente de la Sociedad Protectora de Animales de Lugo



Lleva once años al frente de la Protectora y su teléfono está en funcionamiento casi las 24 horas del día, entre otras cosas para atender cualquier problema relacionado con los animales. Javier Calleja es un defensor de los animales, aunque él advierte: «sin pasarme, porque ellos son eso, animales y que las personas son personas».

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Calleja es el responsable de la Sociedad Protectora de Animales de Lugo desde hace más de una década
Autor de la imagen: | ÓSCAR CELA

-Hace solo unas horas estuvo a punto de atacarme un perro (le miento) y le aseguro que si lo pillo...

-Se lo digo claro y contundente. Todo en esta vida tiene sus normas y los perros y los animales de compañía son las grandes víctimas del animal humano. En primer lugar, el dueño de ese perro debía conocer cuáles son sus obligaciones. Todos los canes, pequeños, grandes, medianos, ladren o hagan muu, tienen que ir perfectamente controlados con correa al lado y dueño al lado, siempre. En Lugo hay cuatro o cinco caniles donde se puede soltar al animal pero una vez que se sale de esos recintos se puede pasear por donde se quiera, pero con collar y correa. Desgraciadamente son minoría quienes lo hacen así. Hay un montón de personas que llevan al perro a su libre albedrío, cruzan la carretera comprometiendo al conductor que circula en su vehículo y crean un peligro. Van, además, excrementando aquí allí. Estamos haciendo lo contrario de lo que pretendemos y es que nuestros animales sean respetados. Siempre decimos: haz por tu perro lo que no puede hacer por si mismo. Los excrementos no puede llevarlos en una bolsa en la boca. Lo que tenemos que hacer es llevarlos nosotros y hay una mayoría que lo hace, pero queda una minoría que va silbando El último tango en París y mirando para otro sitio mientras el perro deja el pastel en una esquina.

-Menuda está cayendo. Vigo, Tenerife, Palas... Sucesos desgraciados. ¿Qué opina?

-Son noticias que llegan a los medios en meses de falta de hechos espectaculares. Esta vez se adelantaron, a pesar de lo que está sucediendo con otros temas. Mire, accidentes con animales por el medio los hay todos los días. Otra cosa es el nivel de las heridas sufridas por las víctimas. El otro día un representante del Hospital Universitario de A Coruña decía que todos los días llegan heridos por incidentes con perros. Afortunadamente son lesiones menores. El que anda en bici cae alguna vez y todos los días se caen ciclistas y esos hechos no trascienden a los medios.

-Ya, pero es que hubo fallecidos y lesiones graves.

-¿Donde se suelen producir esos accidentes y quiénes están inmersos en los mismos? Hay una combinación explosiva: niños y animales en el propio seno de la familia o su entorno. Suele ocurrir que animales y niños quedan a sus juegos solos sin la vigilancia obligada por parte de una persona adulta.

fuente: http://www.lavozdegalicia.es/lugo/2010/06/13/0003_8545922.htm

El 'mejor amigo' de la pequeña Izaro es un pit bull

«He educado a este perro desde cachorro y confío en él al 100%», dice Fran Legarreta, de Muskiz, que pelea por romper tópicos sobre la peligrosidad del animal

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La pequeña Izaro abraza a 'Duque' junto a sus padres Fran y Verónica, en Muskiz. :: MITXEL ATRIO

'Duque' es oficialmente un perro peligroso, pero él parece no haberse enterado. La pequeña Izaro, que aún no ha cumplido dos años, le da besos, le abraza, le golpea en el hocico con el juguete que tiene a mano y el perro, como si nada. 'Duque' es un american pit bull terrier de pura raza, sin mezcla. Fran Legarreta, el padre de Izaro, lo ha criado y educado desde cachorro. De hecho, perro y niña casi llegaron a la vez a su piso de Muskiz. Junto a Verónica, la madre; un pequeño yorkshire y un gato, el hogar está completado.

Fran sabe que su atrevimiento por tener en la misma casa a un pit bull y a una niña tan pequeña es difícil de comprender fuera del 'mundillo' de defensa de este tipo de animales donde él se mueve, pues no en vano es delegado en Vizcaya de una asociación (Iadcro) que trata de desmitificar la peligrosidad de los perros de presa. Fran sostiene que una educación adecuada es la base de la convivencia entre personas y animales, y que si el perro está bien adiestrado, «y 'Duque' lo está», el riesgo es mínimo. «A mí me daría más miedo tener un cocker», tercia Verónica. Hasta sus padres, reacios al principio, tratan ahora al pit bull con cariño, pero también con respeto.

Fran tiene a 'Duque' desde recién nacido. Lo adquirió cuando Verónica estaba ya embarazada y desde que llegó la niña se ha esmerado en marcar una jerarquía clara en casa, en la que él es el dueño; pero su pareja y la niña están también por encima del perro, que debe obedecer. Así lo ha criado él, asesorado con expertos para educarlo correctamente, y ahora puede tener plena confianza, hasta el punto de dejar a su hija Izaro jugar con el pit bull como si lo hiciera con un conejito.

-¿Y cuando véis en la tele que un perro como éste ha matado a un niño...?
-Se me revuelve el estómago, claro. Pero inmediatamente pienso en las condiciones en las que estaba ese animal, si estaba encerrado o suelto, bien o mal cuidado, si alguien le ha enseñado qué es lo que puede hacer y qué no. Y en la mayoría de los casos, aunque son detalles que en los medios de comunicación se omiten, el perro estaba angustiado, en un entorno inadecuado o mal educado. Por eso estoy tranquilo con 'Duque'.

-Pero sabes que mucha gente te llamará loco.
-Mira, ya me han llamado asesino por tener a 'Duque'. Siempre respondo que cuando el perro muerda o se encare mal con alguien, podrán llamármelo. Pero hasta ahora nunca lo ha hecho.
Fran no es que ponga la mano en el fuego por 'Duque', sino que pone la suya dentro de sus fauces sin mayor problema. ¿Y si un día se vuelve agresivo? ¿No da miedo que eso pase y ya sea demasiado tarde? ¿Merece la pena el riesgo? El periodista tiene mil preguntas, pero Fran posee respuestas para todas, quizá porque ya ha tenido que contestarlas con anterioridad ante amigos o familiares. «Los perros no se vuelven agresivos de un día para otro. Antes de morder habrá detalles que te indiquen que algo está fallando. Y si eso ocurre, yo lo tengo muy claro. 'Duque' tendrá que salir de casa», afirma Fran. Mientras tanto, es uno más de la familia y una mascota bien recibida en 'La Mandrágora', el bar de Fran y Verónica en Muskiz.

Fuente: http://www.elcorreo.com/alava/v/20100613/pvasco-espana/mejor-amigo-pequena-izaro-20100613.html

«El causante de la conducta del perro es su dueño»

El ataque de dos 'rottweiler a dos niñas en Alicante a las que hirieron gravemente y la muere de un niño en Canarias mordido por un pitbull ha reabierto el debate sobre la peligrosidad de los perros. El televisivo Nacho Sierra considera absurdo prohibir razas y advierte de que la clave es la educación que recibe el animal

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«El causante de la conducta del perro es su dueño» levante-emv


¿Por qué es esencial adiestrar a un perro?
Es fundamental entenderlo para saber educarlo. Hemos pasado de tratar a los perros de una forma brutal a cuidarlos como si fueran niños. Aunque quizá lo otro era peor, esto conduce a muchos problemas de relación entre el animal y su dueño. El siglo XXI ha disparado la tendencia de tener perros y al mismo tiempo ha aumentado los problemas de conducta. En el noventa por cien de los casos, el causante de la conducta del perro es su dueño.

¿Son los perros cada vez más agresivos?
No, los perros no son cada vez más agresivos. El problema es que si a un perro no se le trata como a un cánido doméstico cuyo ancestro es el lobo se puede desubicar. Cuando un perro se descentra tiene dos opciones, la desobediencia a su dueño o la posible agresión en un momento dado.

¿Deberían pasar los perros algún tipo de control?
Sí. Yo creo que sería necesario que los ayuntamientos tuvieran asesores técnicos caninos, que son especialistas en comportamiento y conducta del perro. Podrían determinar si un ejemplar es apto para la convivencia social. Los profesionales que llevamos años viendo perros somos capaces de detectarlo en muy poco tiempo. En diez o quince minutos cualquier profesional con un poco de experiencia sabe que se encuentra delante de un perro peligroso.

¿Cómo son esos controles?
Hay un test de carácter, que se utiliza en las pruebas deportivas de trabajo. Son muy poco conocidos a nivel popular. Tiene diferentes fases en las que sometes al perro a pruebas para ver su reacción. Se puede observar si es tímido, dominante, tiene alguna alteración neurótica y los niveles de agresividad.

¿Hay alguna raza que debería estar prohibida?
No, es absurdo. Los expertos consideramos que confeccionar una lista de razas es un error. Hacer un reglamento que regule a los animales potencialmente peligrosos es correcto, pero no poner nombres. Los animales potencialmente peligrosos no están ligados a una raza. No se transmite genéticamente. Hay un factor que influye que va ligado al linaje y pueden salir ejemplares con taras de conducta.

¿Se puede educar a un perro adulto?
Sí. Todo perro es adiestrable. Las conductas de los perros pueden ser modificables incluso hasta edades avanzadas. Cuando educamos bien a un perro entre los tres meses y un año no vamos a tener problemas de conducta. Si en ese periodo está bien integrado no tiene que haber ningún problema salvo en casos contados. Las excepciones salen con actitudes negativas y en un ambiente no propicio donde se potencian sus instintos. El resultado es un perro peligroso.

¿Es posible adiestrar con un libro de autoayuda?
Yo creo que no. Lo digo yo que he escrito nueve libros sobre animales. Mis libros pueden ser un ayuda, pero yo creo que nadie puede aprender a educar a su perro con un libro. Debemos recurrir a profesionales. Igual que un coche requiere dar unas clases para saberlo llevar. El perro es la mismo. Hay que ser consciente de lo que tenemos entre manos. La gente muchas veces escoge a los perros por su raza y no se da cuenta de que son de mucho tamaño o tienen mucha fuerza. No todo perro sirve para cualquier persona.

¿Cómo aprende un perro?
La inteligencia animal se divide desde la más básica que es la sensorial —la de las arañas— a la reptil. El perro tiene una inteligencia asociativa. No hay concepción abstracta de las cosas. El perro no puede predecir ni deducir. Los humanos tienen una inteligencia abstracta. Todo tiene una explicación. El córtex cerebral es lo que nos hace seres humanos. El desarrollo del córtex en un perro es mínimo comparado con el de un hombre. Muchas veces los seres humanos atribuimos a los animales capacidades que no tienen. Caemos en el error de no tratarlo adecuadamente y lo maleducamos. Hay que bajar a la inteligencia asociativa del perro, que une un estímulo con otro. Si lo intentamos hacer a través de nuestra sistema tan complejo, al final humanizamos la conducta del animal y lo desubicamos de su contexto. Es un error tratarlo como a una persona, no puede pensar.

¿Cuál es el fallo más frecuente que se suele cometer?
La humanización del perro y, sobre todo, la falta de autoridad a la hora de establecer la relación con un perro. Hay ejemplares fáciles y otros que por sus niveles hormonales, sobre todo se da más en machos que en hembras, son más complicados. Esos perros necesitan vivir en una estructura social más rígida y la presencia del líder del grupo es fundamental. Hay personas carentes de autoridad que no marcan su posición social y el perro se coloca por encima de ellos. Si el perro es un animal dominante, puede llegar a morder a su propio dueño.

La semana que viene participa en un seminario en Valencia dirigido a propietarios. ¿Qué es lo que va a enseñar?
Vamos a explicar qué es un perro y deshumanizar su conducta. Es la única forma de entenderlo. Veremos cómo se solucionan los principales problemas domésticos que tienen los propietarios de los perros. Los que arrastran por la calle, los que ladran y tienen a todo el vecindario aturdido. Las órdenes de llamada, de quedarse quieto. Haremos prácticas con los asistentes que lleven su perro y comprobarán avances en dos días.

¿Cuál es el tiempo medio para adiestrar a un perro?
Hay una parte educativa que empieza a los tres meses y que asesorados por un profesional lo podemos hacer nosotros mismos y luego hay otra más complicada que depende del nivel de adiestramiento. Puede ser de un mes a toda la vida. Los de competición están siempre en entrenamiento.

Fuente: http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2010/06/13/causante-conducta-perro-dueno/714045.html

sábado, 3 de abril de 2010

El entorno influye en el carácter de tu mascota

El entorno que rodea la vida de cualquier ser viviente influye positiva o negativamente en el carácter del mismo. Si tú vives en una gran metrópoli, tienes que tener en cuenta que la gran congestión de vehículos, el poco espacio existente entre cada vivienda, la gran cantidad de personas que habitan y circulan por la misma, la tensión a la que estas sometido diariamente al desplazarte muchos kilómetros cada día para ir a tu lugar de trabajo y llegar a tiempo, hacen que tu ser cargue cierta energía que influye en un estrés constante, el que muchas veces no eres capaz de distinguir.

No en vano las personas que viven en las grandes ciudades viven una vida mucho más acelerada y su ritmo cardiaco funciona siempre a un ritmo más elevado que el de aquellos que no están sometidos a esa presión constante.

La falta de zonas verdes, en las grandes urbes de cemento influyen también en el diario vivir, las rutinas y la forma de vida de los habitantes de estas ciudades es bastante monótona y sedentaria, si bien las mascotas los han ayudado mucho a no sentirse tan solos, no es menos cierto que tener un espacio donde estas puedan liberar sus energías es difícil de encontrar.

Largos paseos no son la tónica de nuestros amigos animales miembros más de una gran ciudad, normalmente se conforman con un recorrido por la calle cementada, donde en algunas ocasiones logran encontrar un pedazo de tierra al lado de un árbol, pero sus tan agradables olores que les indican quienes anduvieron por ahí, que sexo que tenían sus amigos, la edad de los mismos se disipan y de esos recuerdos poco quedan.

Estudios realizados, tomando como ejemplo a dos mascotas hermanas con caracteres muy parecidos en su primera etapa de vida, que posteriormente fueron trasladadas a vivir una en la ciudad y la otra al campo, después de algún tiempo el carácter de uno de ellos cambio y pasaron a ser diametralmente opuestas en su manera de actuar. La que vivía en el campo actuaba más tranquila frente a determinados sonidos, le gustaba mucho compartir con sus amos a la hora de pasear, si bien iba suelta no se alejaba mucho de ellos y siempre estaba expectante a lo que éstos hacían, cuando reconocía los olores del lugar lo hacía pausadamente, colocando mucha atención a cada uno de esos nuevos aromas, sin denotar excitación e inclusive dormía más horas que su hermano de la ciudad.

El que vivía en la ciudad cuando lo sacaban a pasear quería olerlo todo de prisa, casi no se detenía en un rincón para disfrutar del aroma, corría de un lado para otro, tratando de no perder minuto, su excitación al salir era evidente, temblaba y se daba vueltas al lado de la puerta, antes de que esta se abriera, ladraba con mayor frecuencia, y le costaba mucho calmarse, cualquier ruido influía en sus movimientos, se notaba asustadizo y agresivo, e inclusive cuando hacia sus necesidades su postura corporal evidenciaba un grado de alerta tal, que hacía que no completara la acción debiendo orinar varias veces más, todo lo que realizaba denotaba prisa, devoraba sin respirar los alimentos, su posición al echarse a reposar era siempre expectante al entorno, roncaba menos, y se despertaba mas alterado, costaba bastante más verlo relajado a diferencia de como lo hacía su hermano del campo.

Otros estudios realizados con algunas mascotas, que vivieron parte de sus vidas alejados de las grandes ciudades una vez llevando algún tiempo en las metrópolis su carácter cambio, esa contaminación acústica, que se produce en nuestro subconsciente nos altera, la falta de aéreas verdes donde poder disfrutar del entorno, causa un efecto negativo en nuestras vidas y nuestras mascotas muy receptivas a nuestros cambios lo perciben.

Para ellas los sonidos agudos y fuertes las desequilibran, recordemos que son capaces de percibir sonidos que para nuestro oído humano es imposible y lamentablemente las bocinas de los coches, los timbres de las casas, los teléfonos celulares abusan de los decibeles, y como además nosotros sin querer aumentamos el tono de nuestra voz para poder ser escuchados de mejor manera, cargamos el ambiente y producimos en ellas un estrés mucho mayor que les dificulta de sobremanera y les es muy difícil mantener su carácter, tornándose bastante más agresivas, sintiéndose desprotegidos, ladrando mas siendo más inquietas.

Por otra parte está comprobado que el descanso no es el mismo ni es tan reponedor en las personas o mascotas que viven en las grandes ciudades que como suele serlo para los que pueden disfrutar de una apacible vida alejadas de la ciudad.

Es entonces súper importante que quienes tienen una mascota y viven en una gran ciudad, por lo menos una vez a la semana le dediquen un tiempo lo bastante extenso a sus amigos y lo saquen a pasear por un parque, ojala de grandes dimensiones jueguen con ellos, para de esa manera ayudarles a liberar esta carga de energía negativa a fin de lograr que sus mascotas tengan un carácter lo más tranquilo posible, al igual que para nosotros el entorno es muy importante para las mascotas también .Recuerda que muchas veces tu agresividad a veces subconsciente se transmite directamente a ellas y es por ello que ladran, y son mas inquietas que lo que quisieras, trata de controlar tu carácter baja el tono de voz al hablar, has del ambiente interior de tu piso, un lugar apacible y veras como eso influirá positivamente en tu amigo.

Fuente: http://mas.laopiniondemalaga.es/entremascotas/2010/02/el-entorno-influye-en-el-caracter-de-tu-mascota.html

El ladrido en los perros

En muchas ocasiones, nuestro querido amigo puede convertirse en un animal ruidoso y molesto sin ninguna razón aparente. Lo que en realidad sucede, es que lo seres humanos no comprendemos de inmediato la gran cantidad de razones por las cuales un perro ladra constantemente. El ladrido es la manera en que nuestros compañeros se comunican tanto con los miembros de su especie, como con su dueño, expresando estados de ánimo, sentimientos, o advirtiendo de algún peligro o persona extraña. Nunca podemos olvidarnos que los perros son animales territoriales, y por lo tanto ellos tienden a defender su espacio por medio de ladridos y gruñidos que los hacen ver más feroces ante su posible “agresor”.

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“No quiero estar solo, por favor”, “Peligro, cuidado”, “Alguien se acerca a la casa”, “Ahí viene el intruso”, pueden ser algunos de los mensajes que nos quieren transmitir con esos persistentes y ensordecedores ladridos, razón por la cual los amos debemos tratar de entender antes que nada la intención que nuestro amigo tiene para emitir esos sonidos o que intenta decirnos, ya que no lo hace para desesperarnos ni hacernos enojar sino que es su único medio de comunicación.

Sin embargo, un perro que ladra demasiado e inoportunamente es uno de los principales problemas a los que los propietarios deben enfrentarse, en una situación que suele acabar con su paciencia, y sólo les deja la aparente salida de los gritos, los castigos, y el uso de la fuerza; prácticas que pueden dañar a su mascota.

La solución a este común problema se encuentra ni más ni menos en las manos de cada persona, entendiendo el comportamiento de su perro y descubriendo las causas que originan esa mala conducta.

¡Estoy aquí!

Mis amigos perrunos son animales que aprenden con rapidez, formando hábitos encaminados a su beneficio, y con más razón si alguno de éstos contribuye a llamar la atención de su dueño, ya sea de buena o de mala gana no importando cómo lo consiga, por lo tanto si tu intención es corregir dicho comportamiento así le hables con delicadeza o le grites con desesperación para que deje de ladrar, no lo conseguirás pues para él su objetivo está cumplido y estás interactuando con él. La manera de actuar para no seguirle su juego en este caso es ignorarlo.

Si tu perro ladra para llamar la atención, simplemente hay que enseñarle que sus acciones tendrán el efecto contrario. Cuando estés ocupado o descansando, y tu amigo comience a ladrar, ignóralo y dale la espalda alejándote de él. Cuando se calle, aunque sea por un momento, acércate, pero sin verlo o dirigirle la palabra; con el tiempo, aprenderá que los ladridos te alejan, y que el permanecer en silencio te trae de vuelta. Cuando guarde silencio por periodos de tiempo más largos, como de 30 segundos a 1 minuto. Prémialo ya sea con caricias o con comida. Este proceso debe repetirse diariamente hasta que la mala conducta haya desaparecido y el perro haya entendido que si se calla, su amo le “hará caso”.

Tengo miedo a estar solo

Ellos también pueden ladrar cuando se encuentran solos en casa, se aburren y estresan, mas si no cuentan con compañía por largos periodos de tiempo, son animales sociales y la mayoría de las veces no pueden entender porqué los miembros de su familia se van dejándolos completamente solos, el resultado de esa situación se transforma en ladridos constantes durante el periodo que permanecerán solos.

El único remedio para este mal es enseñar a tu perro a tolerar la ausencia de sus amos. Muchas personas cometen el error de pasar todo el tiempo con sus amigos cuando se encuentran en casa, lo que es contraproducente, ya que cuando el amo tiene que salir, el perro siente que ha sido abandonado. Por esta razón es necesario que se intercalen periodos de juego, con periodos de aislamiento, lo que le ayudará a tolerar la soledad, sintiéndose más seguro cuando tú no estás en casa.

Es muy importante nunca olvidar proveerlo de juguetes masticables para evitar accidentes, ya que debemos ocuparlo en alguna actividad que le divierta y le ayude a pasar el tiempo.

¡Peligro, cuidado!

El ladrido como alarma fue la principal razón por la cual los humanos domesticaron a los perros, por eso, resulta irónico que esta razón ahora se vea convertida en un problema social. Un animal que ladra en presencia de intrusos puede ser muy útil en algunas ocasiones, pero si los ladridos son persistentes y no cesan después de algunas cuantas advertencias, se convierte en un verdadero problema.
Si deseas enseñar a tu perro a ladrar solamente en el momento indicado, primero debes armarte del equipo necesario, alguien que te ayude, y un par de premios para recompensar su buena acción.

Sienta al perro al pie de la puerta y da la orden de “habla” al mismo tiempo en que la segunda persona, del lado opuesto, comienza a tocar la puerta; en ese momento premia a tu amigo y dile “gracias” o “bien muy bien”; quien se sorprenderá ya que está acostumbrado a que le gritan cuando ladra. Ahora, mientras siguen tocando la puerta, ordénale lo siguiente “callado” y pon frente a su nariz el delicioso premio (un perro no puede olfatear y ladrar al mismo tiempo), después deben dejar de tocar la puerta.

Poco a poco, tu “alarma canina” aprenderá de una forma divertida e interesante la relación entre las órdenes y lo que queremos que haga, ya sea, avisar de la presencia de un extraño, o quedarse callado.

¿Que eres, quien eres, porque estas aqui?

Los ladridos constantes en un patio o en un jardín suelen ser una de las quejas más comunes entre los vecinos; Un perro que ladra con el mínimo estímulo visual o auditivo del exterior; con cada persona o animal que pasa frente a su territorio, no es precisamente “música para los oídos”.

Con frecuencia, el perro que vive afuera, advertirá de los ruidos, personas o animales que vea o escuche, lo cual puede resultar molesto tanto para quienes pasan frente a la casa, como para quienes habitan alrededor de ella. Dejar a un animal en el patio o en el jardín por mucho tiempo, lo llevará a encontrar actividades que no precisamente son “apropiadas” para nosotros, además de que se expone a una serie de peligros, como a ser envenenado, robado, o a lastimarse con los plantas y alimañas que habitan en el jardín.

La única solución es enseñarlo a centrar su atención en juguetes masticables, tener más interacción con él y mantenerlo dentro de la casa, aunque sea la mitad del tiempo que suele estar en el exterior; en conjunto, los juguetes, y las distintas actividades físicas y mentales que lleves a cabo con tu perro, lo distraerán y le enseñarán cosas más divertidas que ladrar constantemente.

Tratando de distinguir porque ladra tu perro

Para evitar que tu perro se convierta en ladrador empedernido o para eliminar los ladridos excesivos de un perro ladrador, primero tienes que comprender porqué ladran los perros.

Los perros pueden ladrar por un sinfín de razones, algunas externas, por ejemplo estímulos que desencadenan conductas territoriales, y otras internas, como el miedo, la frustración o el aburrimiento.

Si bien pueden existir muchas causas para que un perro ladre, las más comunes son las siguientes:

Estrés. Al parecer el ladrido sirve a los perros, entre otras cosas, para liberar el estrés. Aunque es muy difícil determinar cuándo un perro se convierte en ladrador por estrés, es frecuente encontrar perros ladradores en situaciones que sin duda alguna son muy estresantes para ellos.

Perros que son sometidos a condiciones extremas de adiestramiento o condiciones duras de vida, pueden desarrollar el hábito de ladrar. Los perros que pasan mucho tiempo aislados pueden ladrar por el estrés causado por la soledad, así como por aburrimiento y frustración.

Entusiasmo. Algunos perros se entusiasman tanto con ciertas cosas que no pueden evitar ladrar. Este entusiasmo es una forma de estrés, pero que puede ser aprovechado para enseñarle nuevas cosas al perro.

Este tipo de ladridos se ve en algunos perros cuando juegan o cuando realizan alguna actividad que los estimula en exceso. Muchos perros de agility y muchos perros de freestyle canino ladran durante toda la prueba y durante los entrenamientos, simplemente porque están muy estimulados.

Esto no es problema en el agility o en el freestyle, pero sí sería en otros deportes caninos como el schutzhund, donde los perros serían penalizados si realizan la rutina de obediencia ladrando. También es un problema si los perros ladran con mucha frecuencia dentro de un departamento o en una zona muy poblada.

Aburrimiento. Muchos perros ladran por aburrimiento. Sencillamente no tienen nada más que hacer y no son perros destructores, así que ladran o aúllan. Estos son perros que suelen pasar mucho tiempo solos, sin ningún tipo de juguetes ni compañía.

En el caso de perros mascota, los ladradores pueden ser perros que pasan casi toda su vida aislados en un jardín o un patio, o perros que quedan solos todo el día mientras sus propietarios salen a trabajar.

Generalmente esta situación es muy difícil de solucionar porque los propietarios no están presentes cuando el perro ladra, y porque la conducta de ladrar suele reforzarse positivamente a sí misma. Además, la conducta puede empeorar si muchos perros del vecindario se encuentran en condiciones similares y los ladridos se “contagian” entre ellos.

Frustración. Muchos perros ladran porque quieren algo que no pueden conseguir y el ladrido es la respuesta a su frustración. También es una causa frecuente de ladrido en perros que se quedan solos por mucho tiempo, ya que no tienen ninguna manera de controlar su ambiente y eso les causa frustración.

En otras palabras, los perros que ladran por frustración lo hacen porque sin la presencia de sus propietarios, son completamente vulnerables e incapaces dentro de la casa.

Estímulos externos que no percibimos. Muchas veces los perros ladran porque se dan cuenta de cosas que nosotros no percibimos, o que pasamos por alto.

Animales que el perro ve a través de la ventana, como gatos o ardillas, personas que pasan caminando por el otro lado de la puerta, objetos que se mueven con el viento creando imágenes extrañas y otras cosas más pueden ser los desencadenantes del ladrido de los perros. Algunas veces son estímulos fáciles de detectar, pero otras veces no somos capaces de darnos cuenta de ellos.

Las mudanzas de domicilio y los cambios importantes que ocurren dentro de la casa también pueden desencadenar los ladridos de un perro. Particularmente importantes pueden ser las ausencias de otras personas o mascotas que antes vivían en la casa, ya sean por muerte o por traslado.

Los perros ladran por muchas razones. Algunas crías, tales como los hounds o huskies, y las castas que conducen manadas se han criado para ser vocales. Puede ser difícil de eliminar este comportamiento que se hereda. Otros perros ladran por miedo o en defensa de su propiedad. Muchos perros ladran excesivamente por aburrimiento, soledad o frustración. Cambiar sus condiciones de vida, encontrándoles un compañero, o crear cambios de entorno pueden corregir este problema. El primer paso para corregir el problema del perro que ladra, será identificar la razón.

La soledad: En la mayoría de las situaciones, los perros ladran porque están solitarios. Los perros son animales de grupo y deben tener un compañerismo para sentirse seguros. En nuestra sociedad, su familia humana es como un grupo de perros. El perro que se mantiene exclusivamente afuera, se separa de su familia y queda frustrado y aislado. Ladra para expresar su soledad.

La mejor solución para esta situación es permitir que el perro viva adentro. Si esto no es posible, debido a alergias o otros obstáculos graves, un segundo perro puede proporcionar el compañerismo suficiente. Sea cauteloso al seleccionar el segundo perro para asegurar que no este predispuesto a ladrar también. En todo caso, asegúrese todos los días de pasar tiempo con su perro. Su perro valorará su atención y lo necesita para ser feliz y portarse bien.

Posesividad/Timidez: Otros perros ladran porque el estímulo exterior los agita. Ser ubicado en una acera ocupada, debajo de una escalera, en un campo de juegos, o en otra área de alta actividad humana causará que los perros ladren para proteger su territorio o por miedo a los extraños. Trate de encontrar una ubicación en su propiedad donde el perro este lo menos expuesto a estos estímulos. Proporcione un cajón (si esta adentro) o casa de perro (si esta afuera) para que el perro se retire a descansar si el lo desea. Nunca deje su perro en un área donde el puede ser molestado por niños que pasan. Este tormento causa la agresión elevada en perros y puede tener como resultado de un ataque o mordedura.

La falta de Socialización: los perros bien socializados son menos propensos a ladrar excesivamente. Ellos han sido expuestos a una variedad de situaciones, de la gente, y de otros animales y son menos propensos a ladrar por miedo o protección. Los perros bien socializados viven adentro donde ellos forman parte de la familia y aprenden, diariamente, lo que es un comportamiento aceptable; se sienten confortables alrededor de gente nueva y situaciones nuevas.

Intenta descubrir el porqué tu perro ladra a fin de corregir su comportamiento, te será más fácil lograr el resultado deseado, ya que si no buscas la causa el efecto puede ser negativo.

Fuente: Profesor Pelusa, Proyecto mascota.

Fuente: http://mas.laopiniondemalaga.es/entremascotas/2010/03/el-ladrido-en-los-perros.html

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